Mi padre creció en Grecia con dos hermanos, y ahora, todos viven muy cerca en los Estados Unidos. Así es que he escuchado griego toda mi vida, pero nunca era derigido a mí.
Mi madre, quien no es griega, hizo que mi hermanita y yo asistiéramos a una escuela para aprender griego por un año. Yo era la estudiante más mayor de toda la escuela, y los demás pudieron entender y hablar en griego. Sin embargo, mi aprendizaje se enfocó en aprender a leer en griego, porque las profesoras trataban de llevar las clases en inglés para que los otros estudiantes aprenderían a hablar inglés bien. Yo tenía doce años, y por falta de entender el griego, asistí a una clase de niños que tenían siete años. Va sin decir que no me gustó ir a esa escuela. Menos mal que sólo daban clases los viernes para dos horas.
Mientras yo asistía a esa escuela una vez a la semana, tomé mi primera clase de español en la escuela pública. A veces me confundí y mezclé los sonidos de las letras. Por ejemplo, en griego, la letra "v" se pronuncia como una "n," y pues cuando teníamos que leer alguna obra en frente de la clase, a veces yo decía "ena," que significa "uno" en griego, en vez de pronunciar el nombre "Eva."
Todavía puedo leer palabras en griego, y aunque me cuesta más, puedo escribirlas también. A veces leo el periódico griego que recibimos en los Estados Unidos. De leer varias cosas, sé pocas palabras, como "caperucita roja" se dice "kokinoskoufitsa" en griego, o "pescado" se dice "psari." Espero aprender más, especialmente durante mis viajes a Grecia en mayo! Viviré con familiares allí, y estoy segura de que vamos a utilizar el griego diariamente. :)
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martes, 25 de enero de 2011
jueves, 13 de enero de 2011
Mi apredizaje del español
He estudiado español en la escuela desde los once años. Por culpa de un conocimiento del desarollo de la niñez, sé que aprender idiomas es más fácil antes de los siete años porque a los siete, la parte de la mente que trabaja con las lenguas ya se ha formado. Pues, que tengo una madre de El Salvador me ayuda mucho en hablar español, aunque ella todavía tenga problemas con la gramática.
En la escuela antes del colegio y después de la primaria, el español era uno de mis clases favoritas, segundo a la de inglés. Mi profesora era muy amable y energética. También era bastante progresista porque nos hablaba de la política y cuales cosas ella quisiera cambiar. Para mi, las personas en, y además la profesora de, una clase son muy importantes en cuanto me gusta el sujeto y cuanto voy a aprender.
Mi primera profesora de la clase de español en el colegio no era tan amable, era muy sospechosa, y no le parecía gustar enseñarnos. Yo era una buena estudiante, y siempre he sido responsable y lista, pero no me gustaba asistir a las clases. Puede que la profesora tenía problemas con el departamento del español de la escuela. Sin embargo, no aprendí mucho en esa clase, pero en los años siguentes, sí aprendí mucho.
En la universidad, yo estudié la literatura de latinoamérica y tomé otras clases de hablar y escribir en español. Quizá es porque latinoamérica ha tenido una historia muy oprimido y violente, pero la literatura me parecía bastante deprimente.
Ahora que estoy estudiando en España, espero aprender mucho más español para poder platicar y bromear con los otros estudiantes aquí.
En la escuela antes del colegio y después de la primaria, el español era uno de mis clases favoritas, segundo a la de inglés. Mi profesora era muy amable y energética. También era bastante progresista porque nos hablaba de la política y cuales cosas ella quisiera cambiar. Para mi, las personas en, y además la profesora de, una clase son muy importantes en cuanto me gusta el sujeto y cuanto voy a aprender.
Mi primera profesora de la clase de español en el colegio no era tan amable, era muy sospechosa, y no le parecía gustar enseñarnos. Yo era una buena estudiante, y siempre he sido responsable y lista, pero no me gustaba asistir a las clases. Puede que la profesora tenía problemas con el departamento del español de la escuela. Sin embargo, no aprendí mucho en esa clase, pero en los años siguentes, sí aprendí mucho.
En la universidad, yo estudié la literatura de latinoamérica y tomé otras clases de hablar y escribir en español. Quizá es porque latinoamérica ha tenido una historia muy oprimido y violente, pero la literatura me parecía bastante deprimente.
Ahora que estoy estudiando en España, espero aprender mucho más español para poder platicar y bromear con los otros estudiantes aquí.
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